14 octubre 2006

En busca de la serie perdida

Esto debe ser lo que los expertos llaman "televisión interactiva", es decir, aquella en la que el espectador actúa para encontrar aquello que quiere ver.
Y ahora es cuando explico la situación. Llevo una semana intentando averiguar cuando ponen alguna de mis series favoritas. Primero sucedió un hecho inesperado cuando retiraron de la parrilla de los martes en Antena 3 Los 4.400. Como la temporada no había terminado pensé que lo cambiarían de día y efectivamente, pusieron la serie los sábados a las 20.00h. Un horario muy bueno, sí, teniendo en cuenta que la gente no sale los sábados por la tarde. Debió ser por esto que a la semana siguiente ya no estaba programada para ese día. Busco en el teletexto y en la programación que facilita ONO y veo con asombro el nuevo horario: sábado a las 2.00h de la madrugada. ¡Genial!, este horario es mucho mejor, dónde va a parar.
Al día siguiente vuelvo a consultar los horarios, por si acaso (un espectador interactivo nunca debe relajarse) y descubro que echan los tres últimos episodios de la segunda temporada el domingo a partir de las 00.30h. Desisto y decido grabarlo.
Ahora pienso que es muy probable que ya no emitan la tercera temporada en vista del éxito de la segunda. Por lo tanto aquellos que seguíamos la serie nos tendremos que aguantar o bajarla de internet.
Pero ayer volvió a suceder. En TVE1 anunciaron la nueva temporada de Urgencias "proximamente". Como ya estoy un poco picada, me dedico a rastrear la programación por si un día cualquiera a cualquier hora del día les apetece poner un capítulo.
Lo malo fue que ayer me despisté un poco y zapeando me encuentro un nuevo capítulo a las 00.15 de la noche. ¡Vaya! esta vez has ganado tú, pero no volverá a ocurrir. Esta noche emiten otros dos episodios y no me los voy a perder.
¿No os parece que a veces los programadores de las televisiones parece como si no quisieran que viésemos sus programas? Lo que sí parece es que no tienen demasiado respeto por el telespectador y que si empiezan una serie, aunque esta no sea mayoritaria en audiencia, deben respetarla hasta el final*. No se pueden soportar estos cambios de horario o que programen buenos programas a las tantas de la madrugada y que las diez de la noche no pongan más que basura. ¿Realmente es eso lo que demanda la gente?
Lo que no pueden pretender es que habiendo cada día más canales la audiencia no se reparta. Es imposible que un programa obtenga la misma audiencia que cuando había solo dos cadenas que ahora que hay cientos si contamos también la TV Digital.
*No aplicable a la serie de Ana Obregón "Ellas y el sexo débil", que era minoriataria pero jodidamente mala hasta querer arrancarse los ojos por no verla.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque sea un topico decirlo, no veo la Tv, solo peliculas, pero como las hacen cortas y los anuncios largos, dejo de mirarla o me duermo. Pero si llego al final lo que mas me gusta es, cinco minutos de peli y treinta de anuncios, pero lo acojonante es el ultimo minuto, al llegar a el, anuncios media hora, peli y final, impresionante.
Para mi lo mas triste, es la falta de moral y respeto que hay en los programas.
Hay cosas mejores para hacer que mirar la televisión, por ejemplo estar con vosotros.
Toni

weblara dijo...

Como tu bien dices querida, estoy totalmente de a cuerdo contigo, no respetan en absoluto al espectador, cambian la programación cada dos por tres, con unas horas de antelación, vergonzoso y asqueroso.
Un Besazo

El otro dijo...

Esto es poco comparado con lo que me tocó vivir a mi en su día con Expediente X o más recientemente con Twin Peaks en Cuatro.

Por si no fuera lo suficientemente maravilloso que programen estas series a las tantas de la madrugada, en ocasiones ni siquiera cumplen el horario prometido, con lo cual tienes que dar un margen de una hora por delante y otra por detrás si deseas programar el video.

En ocasiones ni siquiera esto es suficiente, y te toca vivir la dura tensión ambiental de ver como la cinta está a punto de acabarse y puede que no se haya grabado el apoteósico final de tu capítulo. Creeme, esto en Twin Peaks es muy heavy.