DIME DÓNDE DUERMES....
Y TE DIRÉ QUIÉN ES TU DECORADOR
Me encontraba ojeando ayer por la tarde una revista "femenina", concretamente,
CLARA -no preguntéis qué hacía yo leyendo eso ni cómo llegó a mis manos-. El caso es que entre las muchas chorradas que contaba, un artículo o lo que sea eso, me llamó especialmente la atención, aunque a muchos puede pasarles desapercibido algo tan tonto (o no) como lo que voy a contar.Para que vayáis abriendo boca, aquí os muestro la portada. Con un montón de temas interesantísimos para las mujeres de hoy:
El caso es el siguiente. En la página 118 (sí, sí, conseguí llegar a la 118) me encuentro con una sección llamada Vivir tu casa en la que este mes se habla con lo de la "vuelta al cole" de los dormitorios estudio.
"¿Tus chicos necesitan un sitio para estudiar, y tú quieres tener libre el salón? ¿A ellos les gustaría tener la misma independencia de que disfrutan en su dormitorio? Ahí está el truco: une las dos zonas y les habrás creado un mundo particular".
Brillante idea. Nunca antes a nadie se le había ocurrido que se puede estudiar en la misma habitación en la que se duerme. Vamos, yo hasta ayer estudiaba en el cuarto de baño.Y ahora viene cuando me horrorizo por completo al comprobar como una vez más y en la misma revista que se proclama super mega feminista total, hacen distinciones entre la habitación de una adolescente y un adolescente. En principio es lógico que no sean iguales, pero las distinciones van más allá de meros formalismos estilísticos.
Pásmense, señoras y señores y vean que es para la revista
CLARA la habitación ideal para una chica:

¡¡¡AAAAAHHHH!!! Por Dios! quiten eso de mi vista. Pero, como decía Super Ratón, "no se vayan todavía, aún hay más":
Rosa, rosa, rosa... todo es rosa!! Claro, es para una chica. Ays, que tonta soy.¿Echáis de menos algo? Si se supone que es una habitación para estudiar, ¿dónde están los libros, el ordenador...? No hacen falta. Caray, que no te enteras. Que con peluches, cajitas y almohadas hay suficiente.Y al dar la vuelta a la página, lo encuentro. Ajá, ¡ahí estan los libros y el ordenador! En la habitación del chico.

No hace falta que saque una gran lista de conclusiones cuando son evidentes solo con ver el título de cada espacio:
Chica: EL REINO PRIVADO DE UNA JOVENCITA.
Claro, las niñas nunca dejan de soñar con ser princesas... ¿verdad? ¿A que vosotras también lo pensabais?. Yo tampoco.
Chico: EL MUNDO DE UN MINI AVENTURERO. Amante de los animales, de viajes, de aventuras lejanas... Vamos, todo lo que no les interesa a las chicas.
Está claro que los chicos leen mucho más que las chicas y que son los únicos que entienden el complicado manejo de un ordenador.
Al fin y al cabo, ¿cual es el futuro de una mujer? Tener hijos y criarlos. A ellos y al trabajador marido de forma tan abnegada como lo hiciera su madre. Entonces, que le quede claro desde jovencita que eso de los libros y la informática es mejor no tocarlo, que para eso, para estudiar, ya está su hermanito.