30 mayo 2008

Volvemos a encontrarnos

Hace más de un mes que no escribía. Se me ha hecho incluso raro entrar en la página de blogger, como si no tuviera que estar allí, como si fuera una extraña que entra donde no debe.
Pero hoy, por fin, me he encontrado con ánimos para escribir alguna cosilla, aunque solo sea por tener este sitio mínimamente actualizado. En definitiva, para que no olvidéis que sigo aquí y que estoy bien.
Lo de estar bien es un decir... He atravesado el túnel más largo y más negro de mi vida y ahora estoy empezando a atisbar un reflejo de luz al fondo, todavía un poco lejos, pero que cada día se hace más brillante.
Lo de que no os olvidéis de mí creo que ya es tarde.
Es curioso como uno llega a descubrir quienes son sus amigos y de qué pasta están hechos cuando pasa una mala temporada.
En mi caso he encontrado un vacío tal que ya me es indiferente.
Se supone que en los malos momentos es cuando necesitamos más apoyo, cariño, amistad que nos anime y ayude a salir pronto del hoyo, etc.
Pues no. Según mi experiencia en los malos tiempos los "amigos" huyen cual ratas cobardes.
En cuanto estás un tiempo sin poder salir dejan de llamarte en lugar de venir ellos a verte. Se olvidan de tí. Ya no existes.
Puede que haya tenido mala suerte al elegir mis amistades y haya topado con lo peorcito de la ciudad... todo puede ser.
Lo que está claro es que me he visto sola y triste durante este largo periodo y me va a costar mucho rehacerme.
En fin, no quiero ponerme depresiva, quiero volver a ser yo, con toda mi mala leche, mis sarcasmos e ironías y al que no le guste quien soy, como soy, lo que pienso, lo que que hago o dejo de hacer, que se vaya a tomar viento.
No sé el porqué de este post tan extraño, pero me ha servido de terapia y mucho más barata que los 60 € que me cobra mi psicóloga.
Hasta pronto.

6 comentarios:

Cachovatio dijo...

Lo que necesitas es vivir y sentir que estás viva. Los amigos son unos seres extraños, sabes que puedes contar con ellos pero, si no te haces notar, caes en el olvido. Hay que ponerse pesado, hacerte visible y siempre llamar antes de esperar a que te llamen, porque puede no ocurrir lo segundo.
Necesitamos verte de mala leche, gruñendo y rajando de todo lo que te rodea, para saber que estas bien y, ya sabes, si me necesitas, silba. Hay que hacer ruido para que te oigan.

weblara dijo...

Pues si cariño, es así, como bien dice cachovatio, los amigos son seres extraños, cuando eres genial, simpátiga y guay, todo va bien, pero cuando resulta que eres persona con los altibajos normales, que pueden ocurrir por circunstancias distintas, los únicos amigos que tienes son los tuyos, tu gente, hermanos, padres, primos, lo que sea, que están ahi y te apoyan,sea lo que sea.
No obstante, me alegro que hayas salido del pozo y para lo que necesites mi mail es weblara@hotmail.
Cuenta conmigo, que hace tiempo q te "conozco" y me pareces una niña encantadora y muy inteligente.
Bescucos y ánimos!

Anónimo dijo...

Escoger a los amigos, de los de verdad, es muy difícil y el tiempo es el juez supremo.
Siempre escucho la frase “por el daría mi vida” erróneo al cien por cien, por el amigo nunca daría la vida, le daría la amistad, el apoyo, el estar a su lado en el momento mas importante de su vida y en el momento mas difícil.
La equivocación de la juventud de hoy, es que se fían de todos, porque somos gente guay, hermosa y lo pasamos chuli, hasta que nos dan el palo que te dejan hecho polvo.
Nunca daría la vida por el amigo, me desviviría para estar a su lado, y más, en el momento difícil de su vida.
Ánimos.

Maria

kooka dijo...

sigue por aquí, vuelve cuando quieras, pero no abandones... en los momentos en que todos te fallan recuerda que aún te quedan tus ciberamigos... y tu blog... tus palabras... y tú....

un beso.

Rayco dijo...

Bueno, por aquí te esperábamos hace rato. Mejórate y cualquier cosa, sabes dónde estamos.

Dath dijo...

Ya no te acordarás de mí, pero yo fui el que te envió un correo desde la Agencia Efe de Castilla y León para solicitarte una entrevista que por motivos de tiempo no pude hacerte.

Lidia, ya sé que no te servirá de consuelo, pero la nuestra es una profesión de corazones rotos y vidas destrozadas. Un oficio difícil, duro y ninguneado por la sociedad; con jornadas abusivas y con sueldos de auténtica miseria. Pero por encima de esas circunstancias está todo lo que representamos: nada menos que el de dar una voz y ponerla por aquellos que no tienen a nadie a su lado.

Una vida absorbida por el trabajo, con amistades efímeras, envidias y compañeros traicioneros, pero que nos convierte en una especie diferente. Unos seres que aman con toda la intensidad, que odian hasta el límite de lo humano, que exprimen cada segundo de su trabajo para sacar hasta la última brizna que nuestros lectores puedan disfrutar. Por eso somos especiales, porque cada segundo puede ser el último y por eso lo vivimos con toda nuestra alma.

Sé que ahora te digan lo que te digan, no te vas a sentir más cómoda ni más alegre, pero sí que te diré que la vida es una caja de sorpresas y las vueltas que da pueden ser inesperadas y sorprendentes y eso también incluye a las amistades y a los amigos. Yo también me dejo llevar muchas veces por mis penas y pienso el porqué las cosas en su momento no me podrían haber ido de otra manera y si no hubiese podido tener una suerte diferente a la que tuve. Pero después me doy cuenta de que sin mis venturas y mis desventuras no sería tan sabio o ignorante, no sería tan fuerte o débil, no sería en definitiva yo.

Por ello te recomiendo que enfoques este mal trago como algo que te ayudará a ser más fuerte y piensa que vas a tener en tus manos la posibilidad de desempeñar la profesión más bella e ingrata que existe, pero que es la que hemos nacido para desempeñar; porque no sabemos hacer otra cosa aparte de informar, formar y entretener; algo lo suficientemente importante como para que salgas de ésta.

Un saludo compañera. Nos vemos por el camino.